martes, 5 de febrero de 2013
Santa agonía
No tenía mucho de qué hablar en ese entonces...
Quería que Mozart con su concierto No. 20 hablara por mí...
Solo quería tomar tu mano, quizá darte un beso
Tomarte de la cintura o rodear con mis brazos tus hombros y tu pecho...
Quería que ese postre se disolviera en tu boca...
Tenía tantas cosas que soñaba realizar a tu lado...
Tenía tantas ganas de vivirlo... había soñado tantas veces con ello
Sé que en ocasiones soñamos cosas ridículas...
Pero para mí era mi más hermoso sueño...
Así como tú eras mi más hermoso milagro encarnado...
Hoy escucho el réquiem de Beethoven...
La cena que te había preparado se ha podrido en la mesa...
El vino he tenido que beberlo solo...
Hoy tus manos, tus labios... toda tu estas tan fría...
Tan fría que tu aliento no sopla más...
Santa eres en verdad... por el milagro de haberte conocido...
Por el milagro de escuchar tus notas al piano...
Por el milagro de tener tu cuerpo desnudo a mi lado...
Por el milagro de verte a mi lado cada mañana al despertar...
Santa agonía que me has dado al despedirte del mundo...
Sigo esperando ver el paraíso
Miro desde la misma ventana del ayer...
Esperaba verte jugar con la pelota como cuando eras niña...
Y no importa cuánto tiempo pase viendo desde la ventana...
Ya no estás aquí mi fiel amante te extraño...
Siento tristeza... ciento impotencia por no poder verte otra vez...
Esa tarde tuve que fingir que todo estaba bien...
Solté tus manecitas tibias y subiste al coche...
Te dije adiós con la mano y en mi boca una leve sonrisa se dibujó...
Lo cierto es que apenas te perdí de vista me solté a llorar...
Y decían que los hombres no lloran... que estupidez...
Juramos que juntos estaríamos hasta la muerte...
Pero fue la vida misma quien decidió separarnos...
¡Me prometiste que me llevarías a ver el paraíso!
¡Me juraste que nunca me dejarías solo!
¿Porque no estás aquí para curar mis heridas?...
Te amé demasiado para atarte a mí... pero no soporto más esta soledad...
¿Que hice mal mi dulce niña? ¿En qué me equivoque?
Solo quería amarte por siempre princesita solo eso...
Y fui tan incapaz de reprocharte nada... fui tan incapaz de obstruir tus sueños...
Pero a cambio mi alma se está haciendo pedazos...
Te amé aun antes de que te convirtieras en esa hermosa mujer...
Yo te amé y sé que solo eso poder hacer... amarte...
Y al verte partir mi vida se destrozaba
Y aquí en mi soledad solo espero ver el cielo que me prometías
Y escucho tu voz decirme amor mío nunca te dejare lo juro por Dios...
Pero ni Dios pudo detenerte no iba a ser yo quien truncara tus sueños...
sábado, 2 de febrero de 2013
Hasta que el sol no brille más
Te vi... y el mundo de pronto dejo de existir para mi...
No sé si fue tu risa infantil o la profundidad de tus ojos azules...
No sé si fue Dios... pero lo que nunca hago... fui y te salude...
Y normalmente hablo con facilidad...
Pero en ese instante solo hable con una voz delgada y tartamudeaba...
Al final salí corriendo...
Al girar la cabeza hacia ti me regalaste la sonrisa más bella del mundo
Desde ese día, todos los días espero sentado en ese viejo café del centro...
Y tú desde la distancia me regalabas sonrisas... y yo envuelto en rubor te miro...
He intentado decirte... hola ¿te casarías conmigo?....
El corazón no deja de latir en mi pecho...y al final no puedo esbozar palabra alguna...
Estoy con un nudo en el alma... quiero decirte que desde el primer día te amé...
Un día no llegaste a nuestra cita no pactada...
Nunca probé café más amargo que ese... ¿dónde estás corazón?...
Cuando mi tasa estaba desbordando de lágrimas... una mano cálida se posó en mi hombro...
Mucho gusto, perdón pero ya no soporto tu silencio, tienes algo que decir y quiero escucharte...
Te mire a los ojos y el aliento me faltaba...
Ese día dije las palabras más hermosas que jamás pensé decir...
Quizá te pueda hostigar... pero solo puedo vivir si tus labios me besan...
Apenas te siento lejos y me siento agobiado... sé que solo vivo para ti...
Perdóname por no conocerte antes... perdí muchos días felices a tu lado...
Por eso quiero compensarlo... quiero vivir en este sentimiento...
Quiero besarte, amarte... adorarte hasta que ya no brille más el sol
Pese a aquello
Pese a que yo... no pronuncio jamás un te quiero...
Pese a que yo... escondo mis sentimientos en una máscara de cinismo...
Pese a que yo... no tengo idea de cómo vivir en pareja...
Pese a que yo... nunca derramo lagrimas por ninguna niña...
Y pese a que yo... aparento ser inmune a esas cosas del amor...
Pese a todo yo... tengo miedo...
Tengo miedo que me puedas llegar a herir...
He sufrido como no te imaginas... han llegado a matar mi alma...
Y tú no sabes lo doloroso que es sentir una cruel traición...
Entregar tu alma y tu corazón, para que te regresen solo pedazos de lágrimas...
Tengo miedo de amar... de sentir que en tus besos toco el cielo...
Y al despertar este hundido hasta el pútrido infierno...
Y es por eso... que yo actuó así...
Y es por eso que mi alma nadie más podrá herir...
Y es por eso que las puertas de mi alma se han clausurado por la eternidad...
Y es por eso que tengo tanto miedo de sentir, amar o tan solo de vivir...
Lágrimas de luna
En mis lágrimas nació... un ángel con alas de cristal...
De sus manos cálidas me aferré para volar junto a ella...
En su embrujo me embriague... no podía perderla ya...
Su cara de ángel contrastada por una maldad innata....
Con su cinismo habitual me soltó en pleno vuelo... y partió...
Herido de muerte y sumergido en una tristeza abismal quede...
Su cara angelical esbozando su diabólica sonrisa aun me abruma...
Sé que solo he quedado y aun así, la busco en la oscuridad infinita...
En las frías madrugadas de invierno salgo a buscarla... pero nunca la encuentro...
He gritado su nombre en la noche que ya mis cuerdas bucales se han reventado...
Y nadie puede culparte de nada... yo permití que reventaras mi corazón...
Te di demasiado de mí, que arruine tu inocencia con mi vulgar forma de ser...
Si alguien merece sufrir por tu mano soy yo... te amo...
Mi cruel forma de amar... te contagio el alma... ahora estas lejos de mí...
Me soltaste las manos y esperas nunca volver...
Los ecos de tu risa infantil taladran mi mente... quiero verte...
Es que nunca imagine ni por error que podría llegar a perderte...
Pensé que siempre estarías a mi lado... que el sufrir por amor era para idiotas...
Pensé que se tiren al vicio los idiotas que aman sin medida y mírame ahora...
Abrazado a una botella de tequila... con los ojos cubiertos en llanto rojo...
Llamando a tu teléfono para escuchar tu voz en la contestadora...
Y suplicándote amor... regresa....
Chinga... chingada madre... sé que no es una frase para una poesía...
Pero es la que mejor para expresar mi impotencia...
Idiota... fui tan solo un idiota... un niño con tan bajo nivel de autoestima...
Que puso sus sueños y anhelos en algo imposible...
Chinga... chingada madre... te extraño
Como aquella ultima caricia
Sé que las personas suelen olvidar con rapidez...
Las promesas que suelen decirse para enamorar no se cumplen...
Sé que las personas parecen perfectas cuando nos enamoramos...
Y que cuando se dice... "nunca te olvidare"... con el tiempo se termina olvidando...
Sé que no soy el hombre de tu vida... pero aun así...
Tras nuestro adiós, mis palabras han sido proféticas...
Pues no te puedo olvidar... simplemente vienes a mi mente y me dueles...
Y solo en sueños eres mía... y tus promesas se hacen validas...
Sé que no fui el hombre que merecía estar a tu lado... pero aun así...
Sé que con el tiempo quizás te olvide... aun si no quiero...
No sé qué hacer... no te puedo sacar de aquí... de mi alma...
Pero ¿qué quieres que haga yo?... es como si Dios nos hubiera atado...
Y siendo que Dios te hizo para mí... dime ¿cómo quieres que te olvide?
Extraño tanto el ayer... que no pretendo vivir el presente si tú no estás en el...
Y así han sido mis días desde que no estás en mi vida... triste... sola y triste...
Y no sé si comprendas por lo que estoy pasando y no pretendo que lo comprendas...
Para mí, verte caminar en la alameda, verte feliz... es mi mayor tesoro...
Extraño caminar contigo, tomados de la mano... cobijados por el cielo infinito...
Me muero por sentir la calidez de tus besos y la tibieza de tus brazos....
Te quiero... eres mi vida... si tan solo todo fuera como antes...
Tan solo quiero gritar que eres mi vida... que te extraño tanto...
Que aunque no se la razón por la cual me dejaste... lo siento mucho...
Perdóname... no fui lo que querías que fuera...
Y me duele darme cuenta que quizás ya no pueda estar a tu lado...
Tan solo quiero decir te extraño...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





